La forma rectangular es perfecta para un almacenamiento ordenado en estantes y cajones tanto en el frigorífico como en la despensa. El recipiente es adecuado para guardar ingredientes, restos de comida y tentempiés, y gracias a su capacidad de 1,75 l también resulta útil para preparar porciones más grandes.
La capacidad de 1,75 l es práctica, por ejemplo, para ensaladas, guarniciones, pan o una mayor cantidad de ingredientes. El tamaño 15,7 × 22,5 cm ofrece una proporción equilibrada entre capacidad y ahorro de espacio, por lo que el recipiente encaja bien en los espacios de almacenamiento habituales de la cocina.
Principales ventajas: