La tapa esmaltada de 16 cm de diámetro es un complemento ideal para ollas y cacerolas pequeñas del mismo diámetro. La superficie esmaltada suele ser fácil de mantener, resulta estética y, con un uso normal, es resistente al desgaste cotidiano.
Al cocinar, la tapa ayuda a conservar mejor el calor dentro del recipiente y reduce la fuga de vapor, lo que puede contribuir a un estofado más uniforme y a una cocción más eficiente. El tono salvia con acabado salpicado, además, combina con otras piezas de menaje esmaltado y da a la cocina un aspecto uniforme y decorativo.
Principales ventajas