Este molde metálico para tarta (redondo, 24 cm) es un ayudante práctico tanto para el horneado diario como para ocasiones más especiales. La construcción metálica se calienta bien, lo que contribuye a un horneado uniforme de la masa: ideal para bases de bizcocho, masas vertidas y pasteles caseros sencillos.
La superficie antiadherente ayuda a reducir que se pegue y favorece el desmolde fácil del postre terminado. Para una mayor vida útil de la superficie, recomendamos un lavado delicado y el uso de utensilios no abrasivos.
Principales ventajas: