La tapa ayuda a mantener la temperatura en la olla, lo que favorece una cocción y un estofado más eficientes. Al mismo tiempo reduce la fuga de vapor y ayuda a ahorrar energía.
El acero esmaltado es adecuado para el uso diario: es resistente, higiénico y fácil de mantener. Ideal como complemento y también como tapa de repuesto para utensilios esmaltados.
El diseño atemporal en azul y blanco encaja tanto en interiores rústicos como modernos y se combina fácilmente con otras piezas de utensilios esmaltados.
Esta tapa esmaltada está destinada a ollas y cacerolas de 16 cm de diámetro. La superficie esmaltada es higiénica, resistente y práctica para la cocción habitual y para estofar: ayuda a mantener una temperatura más estable en el recipiente, lo que puede contribuir a una preparación más uniforme de los alimentos.
La decoración azul y blanca encaja tanto en cocinas rústicas como modernas, y la tapa puede utilizarse tanto como pieza de repuesto como complemento para los utensilios esmaltados correspondientes.
Principales ventajas: