Este cortador mecánico clásico para la cocina doméstica ayuda a agilizar el procesado de ingredientes y a mantener un tamaño similar de los trozos al cortar. Su robusta construcción metálica es adecuada para el uso cotidiano habitual y un manejo sencillo.
Resulta especialmente útil para verduras más firmes, por ejemplo patatas, zanahoria, pepino o calabacín (según la dureza y el grado de madurez de los ingredientes). Para una mayor durabilidad de la superficie, se recomienda el lavado a mano y el secado minucioso tras su uso.
Principales ventajas: