Este espejo combina el aspecto natural de la madera de mango con la línea limpia de la superficie de vidrio. Gracias a su formato rectangular universal, es adecuado para el recibidor, el dormitorio y otras estancias, donde destaca tanto como pieza independiente como parte de una galería de pared.
La profundidad de solo 3 cm resulta discreta y elegante en la pared, mientras que el marco de madera aporta carácter y una veta única. Combina perfectamente con materiales naturales (madera, ratán, lino) y también con mobiliario más moderno.
Principales ventajas: