El acabado dorado de la base ayuda a resaltar el postre y aporta un aspecto limpio y profesional tanto en la venta como en el servicio.
El tamaño compacto es ideal para mini tartas, pastelitos y porciones de postres: la base facilita el transporte y una colocación estable en el plato o en una caja.
La base crea un soporte limpio bajo el pastelito y simplifica la manipulación al servir en una cafetería, en una celebración o durante el reparto.
Esta base redonda para pastelito de 10 cm de diámetro es ideal como soporte estable para mini tartas, tartaletas, profiteroles, porciones de cheesecake u otros pastelitos pequeños. El postre se transporta más fácilmente sobre la base, se introduce mejor en una caja y ofrece un aspecto más cuidado tanto en la venta como en el servicio.
Uso recomendado:
El diseño fino ahorra espacio durante el almacenamiento y es práctico donde necesitas un soporte discreto, pero representativo, para el postre.