Este reloj de pared en acabado blanco-beige es adecuado para la cocina, el salón, el despacho y la oficina. Su colorido neutro encaja fácilmente en interiores claros, escandinavos y de tonos naturales, y suaviza la impresión general del espacio.
El diámetro de 31 cm favorece una buena orientación en el tiempo incluso en estancias más grandes. El material plástico (UH) se mantiene con mucha facilidad: para el cuidado regular, normalmente basta con limpiar el reloj con un paño húmedo.
Principales ventajas: