Esta campana colgante de metal es una decoración pequeña pero llamativa, que encaja fácilmente en distintos estilos de hogar: desde el escandinavo, pasando por el rústico, hasta el minimalista. El tono blanco neutro combina bien con materiales naturales, vegetación y arreglos de temporada.
Puedes usarla como elemento decorativo para colgar en un gancho en el recibidor, en el pomo de una puerta, en una ventana, en una ramita dentro de un jarrón o como detalle en coronas y guirnaldas. El acabado metálico se percibe sólido y resistente, y gracias a su tamaño más pequeño la campana no domina la decoración, sino que la complementa con gusto.
Consejos de uso: