El dragón consta de cuatro partes de colores unidas con velcro. El bebé puede separar y volver a unir las piezas fácilmente, entrenando de forma natural la motricidad fina y la coordinación de las manos.
Dentro del juguete hay elementos acústicos (silbato, sonajero y lámina crujiente) que favorecen la percepción auditiva y motivan al niño a agarrar activamente y a explorar.
El práctico mordedor al final del dragón se adapta bien a la manita y ayuda a calmar las encías durante el periodo de dentición. A la vez, sirve como un agarre cómodo para transportarlo.
El dragón Sigikid entretiene al bebé en casa y de viaje y apoya de forma natural el principio de aprender jugando. Gracias a las piezas con velcro, las manitas practican el agarre, la coordinación y el descubrimiento de causa y efecto: separar, unir, probar de nuevo.
El juguete también estimula varios sentidos: distintos materiales y texturas invitan al tacto, mientras que el silbato, el sonajero y la lámina crujiente recompensan cada intento de agarrar. El mordedor ayuda a aliviar las encías sensibles durante la dentición y también es práctico para entretener durante el cambio de pañal.
Principales ventajas: