La práctica división en cubitos facilita el uso y el control de la intensidad del aroma: simplemente desprende 1–2 cubitos según el tamaño de la estancia y la fuerza de perfumado deseada. La cera, al calentarse, se derríte de forma uniforme y libera el aroma sin necesidad de añadir agua.
Tras enfriarse, la cera se retira fácilmente y puedes sustituirla por otra fragancia. Ideal para perfumar a diario el salón, el dormitorio y el baño.