Los rayos del sol atraviesan la lona solar y calientan el agua directamente bajo la superficie. Gracias a la estructura de burbujas, que con la radiación solar actúa como lentes, aumenta la eficacia del calentamiento y el agua se templa más rápido.
Durante la noche, la lona limita la pérdida de calor y reduce significativamente la evaporación del agua y, con ello, las pérdidas de productos químicos de la piscina. Al mismo tiempo, la lona ayuda a mantener la piscina más limpia, ya que evita parcialmente que la suciedad caiga sobre la superficie.
Principales ventajas:
La lona solar es adecuada para todas las piscinas con un diámetro de lámina de agua de 5,48 m.