Este correpasillos de madera con forma de patito es ideal para niños que empiezan a descubrir el mundo por su cuenta. Al empujarlo, las patitas de silicona del patito tocan el suelo de forma rítmica y producen un característico y muy agradable para los niños claqueteo. Gracias a la madera resistente y al acabado preciso, el juguete es duradero y seguro.
El juguete lleva la firma de la artista sueca Ingela P. Arrhenius, cuyo inconfundible estilo retro y su sentido del color hacen de este correpasillos no solo un divertido apoyo para los primeros pasos, sino también un bonito complemento de diseño para la habitación infantil. La marca Vilac fabrica sus juguetes de madera de forma ecológica y con respeto por el medio ambiente.