Este juego combina diversión con aprendizaje. Después de capturar los insectos, hay que devolver todas las piezas a su lugar. Cada pieza está numerada, lo que facilita la puntuación. El juego no solo entretiene, sino que también enseña a los niños sobre diferentes tipos de insectos. Los pequeños artistas también pueden usar las piezas para calcar, lo que fomenta la creatividad.
El juego es ideal para el aprendizaje temprano del conteo y los números. Desarrolla la coordinación mano-ojo, la motricidad fina y la destreza. Fabricado con materiales de calidad procedentes de fuentes responsables y cumple las normas europeas de seguridad.