El árbol Agata está diseñado para verse frondoso y representativo con requisitos de mantenimiento razonables. En comparación con un árbol natural, no requiere riego, no pierde hojas y, después de las fiestas, se puede desmontar y guardar fácilmente.
La altura de 210 cm ofrece un efecto visual destacado y suficiente espacio para luces y adornos más grandes. Gracias a su acabado verde universal, es adecuado tanto para una decoración tradicional como para un estilo moderno minimalista.
Principales ventajas: