Siete ingeniosas piezas pondrán a prueba tus habilidades. Montar el cubo mejora la concentración, la planificación de pasos y la percepción de formas y colores.
La madera maciza y la placa base estable garantizan un montaje cómodo y una exposición firme del cubo terminado.
Los colores llamativos ayudan a los niños a comprender mejor las formas y combinaciones, desarrollan la motricidad fina y la coordinación ojo–mano.
Este ingenioso rompecabezas de madera ofrece a niños y adultos un desafío divertido: componer un cubo compacto a partir de piezas de distintas formas. Los colores vivos facilitan la orientación, la base de madera aporta estabilidad y exhibe con elegancia la obra terminada.
Ideal como juguete educativo para niños a partir de 5 años: desarrolla la paciencia, la concentración y la coordinación ojo–mano. Gracias a sus dimensiones compactas, es perfecto para viajes y para llevar al preescolar o a las actividades extraescolares.