Una pala ligera pero sólida con un agarre cómodo facilita recoger y trasvasar arena. Ideal para jugar al aire libre a diario.
Jugar con arena desarrolla la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y la imaginación. Una excelente opción para las primeras construcciones y los juegos en equipo.
Los bordes redondeados y el plástico de calidad garantizan un uso seguro y un mantenimiento sencillo: tras jugar, basta con enjuagar.
Esta pala ligera y robusta es una gran ayuda para los pequeños constructores. Gracias al plástico resistente, soporta las aventuras diarias en el arenero y junto al agua, y a los niños les resulta fácil de manejar.
Por qué te encantará:
El color rosa encantará tanto a pequeñas constructoras como a constructores, y sus dimensiones compactas permiten llevarla fácilmente en una mochila o en una cesta con juguetes. El mantenimiento es sencillo: basta con enjuagar con agua.