Al montarlo, se forma un gato sentado compuesto por 195 piezas de madera. La rica ilustración con muchos pequeños motivos felinos aumenta la dificultad y convierte el montaje en un verdadero desafío.
La sólida fabricación en madera y las piezas cortadas con láser con formas poco tradicionales ofrecen una experiencia diferente a la de los puzles clásicos de cartón y mantienen mejor la forma durante el montaje.
Incluye un embalaje de madera que, siguiendo las instrucciones, montarás como hucha con ranura para efectivo. No falta una tabla de ahorro para ir tachando importes y el objetivo impreso de 2000.
Este rompecabezas poco común encantará a cualquiera a quien le gusten los retos y las ilustraciones detalladas. Tras montarlo, se obtiene un gato sentado cuyo interior está formado por un patrón de collage colorido de muchas pequeñas figuras felinas de estilo vintage. Gracias a la fabricación en madera, las piezas son más firmes que las de los puzles clásicos de cartón y el montaje resulta agradablemente “táctil”.
La imagen terminada corresponde a un tamaño aprox. A3 (tamaño L), por lo que también destacan los pequeños detalles. Tras completarlo, el puzle puede conservarse como decoración: en el embalaje hay instrucciones sobre cómo fijar el puzle terminado con pegamento.
Un gran extra es el propio embalaje: siguiendo las instrucciones, con sus piezas de madera montarás una hucha decorativa con ranura para introducir billetes. En uno de los lados hay una tabla para tachar los ahorros con el objetivo 2000, que motiva a ahorrar con regularidad.