La figura navideña con forma de vela y un adorable osito con gorro y bufanda da el efecto de una vela encendida, pero sin preocupaciones por el fuego abierto. Complementa perfectamente la decoración festiva en el salón, en el pasillo o en la habitación infantil, donde el motivo del osito aporta un carácter juguetón y acogedor a la decoración.
Gracias a sus dimensiones llamativas, destaca por sí sola, y al mismo tiempo se integra fácilmente en un arreglo navideño, por ejemplo con ramitas de conífera, piñas y una guirnalda luminosa.
Principales ventajas: