En el tablero de la mesa encontrarás varios elementos de juego (botones, piezas giratorias, partes deslizantes y cuentas) que fomentan la motricidad fina, la coordinación mano–ojo y la percepción sensorial durante el juego.
La mesa incluye una pista de bolas con espiral y elementos para hacer rodar las bolas. El niño puede seguir el movimiento de las bolas e intentar atraparlas en la cesta, con lo que entrena la atención y la precisión de los movimientos.
La combinación de varias actividades en una sola mesa mantiene al niño entretenido durante más tiempo y fomenta la curiosidad. Los elementos de colores ayudan a distinguir colores y a orientarse durante el juego.
La mesa educativa RK-811 ofrece divertidos elementos de juego para el descubrimiento diario. El niño puede pulsar botones, girar elementos, deslizar cuentas y observar las bolas en la pista, con lo que practica de forma natural el agarre, la precisión de los movimientos y la concentración.
Las funciones musicales (sonoras) hacen el juego más variado y motivan al niño a probar repetidamente las distintas actividades. La mesa es adecuada tanto para el juego independiente como para pasar tiempo en familia, cuando se pueden mostrar al niño los distintos elementos y desarrollar el vocabulario.