El detector de fugas Ancel L8000 está diseñado para el diagnóstico preciso de estanqueidad en sistemas automotrices. Gracias a la bomba integrada y a la posibilidad de probar tanto con humo como con presión, ayuda a localizar rápidamente puntos problemáticos en tuberías, sellos o componentes, donde incluso una pequeña fuga provoca pérdida de rendimiento, mensajes de error o un funcionamiento inestable del motor.
El equipo admite dos modos de trabajo: EVAP (baja presión) para sistemas sensibles de evaporación y Turbo (alta presión) para aplicaciones más exigentes. En el menú se puede elegir Professional (configuraciones preestablecidas para sistemas comunes) o Custom (ajuste manual de la presión de prueba). Los valores y ajustes clave se muestran en la pantalla LCD, e incluye autoprueba de estanqueidad del equipo.
Usos típicos:
El contenido del paquete incluye un amplio juego de adaptadores y accesorios para distintos tipos de conexión, incluida la solución de humo (150 ml), tapones y herramientas para el servicio EVAP.