La bola giroscópica utiliza la fuerza centrífuga y la inercia del rotor para entrenar eficazmente el agarre, la estabilidad de la muñeca y la fuerza del antebrazo. Es adecuada para deportistas, músicos, personas que trabajan mucho tiempo frente al ordenador y como apoyo durante la rehabilitación de la muñeca y el antebrazo.
Gracias al mecanismo de arranque automático, no es necesario utilizar un cordón de arranque. Basta con girar el rotor varias veces en la dirección de las flechas y, al soltarlo, la bola comenzará a acelerar. A continuación, mediante movimientos suaves de la muñeca, se aumenta la velocidad de rotación y la resistencia generada.
Principales ventajas: