El destornillador plano es una herramienta fiable para las reparaciones domésticas habituales, el taller y los trabajos de montaje. El mango de diseño ergonómico se adapta bien a la mano, facilita un agarre firme y ayuda a aplicar la fuerza necesaria al apretar o aflojar tornillos.
Ventajas principales:
La longitud de 150 mm permite manejarlo cómodamente y ofrece un buen acceso durante el trabajo.