El cabezal plano y ancho permite aplicar más pintura de una sola pasada y acelera el pintado de vallas, paredes y otras superficies grandes.
La abrazadera metálica de acero inoxidable garantiza una sujeción firme de las cerdas para una aplicación fiable y uniforme del revestimiento.
El mango de plástico moldeado de dos componentes proporciona un agarre cómodo. El práctico orificio permite colgar la brocha.
Esta brocha plana y ancha con mango de plástico es adecuada para la mayoría de los trabajos de pintura y revestimiento. Se puede utilizar con pinturas al agua y pinturas con disolvente, así como con barnices y lasures. El ancho del cabezal de 100 mm permite cubrir una superficie mayor en cada pasada y facilita el trabajo en superficies más grandes.
La brocha está equipada con una abrazadera de acero inoxidable para sujetar firmemente las cerdas. El mango de plástico moldeado de dos componentes se adapta cómodamente a la mano y el orificio para colgarla permite guardarla fácilmente.