El sensor integrado detecta las manos debajo del dispensador y dispensa automáticamente una dosis de jabón líquido o desinfectante. No es necesario tocar el dispositivo.
El depósito transparente permite comprobar rápidamente el nivel de llenado. La gran capacidad de 600 ml resulta práctica para un uso habitual.
El depósito se puede rellenar fácilmente con jabón líquido o un desinfectante adecuado para seguir utilizándolo cómodamente.
El dispensador de pared sin contacto ayuda a mantener un mayor nivel de higiene durante el lavado diario de las manos. Solo hay que colocar las manos debajo de la abertura de salida y el sensor integrado liberará automáticamente una dosis de producto. El dispensador es adecuado tanto para jabón líquido convencional como para desinfectante.
El depósito transparente facilita el control de la cantidad restante y la capacidad de 600 ml reduce la necesidad de rellenarlo con frecuencia. El diseño de pared ahorra espacio junto al lavabo y la alimentación mediante pilas permite instalarlo sin conectarlo a la red eléctrica.