Los estropajos metálicos blancos ayudan a limpiar superficies y utensilios muy sucios. Gracias a su fabricación resistente, son especialmente adecuados para frotar restos de comida secos, grasa, ollas y superficies de cocción.
No se recomienda utilizar los estropajos en superficies de acero inoxidable ni en materiales propensos a rayarse.