La malla protectora para alimentos es un accesorio práctico para comer en casa, en el jardín, en la terraza o durante un pícnic. Ayuda a cubrir platos, frutas, productos de panadería o postres y a protegerlos de los molestos insectos.
Gracias a su diseño plegable, ocupa poco espacio al guardarla y su mantenimiento es muy sencillo. Basta con limpiarla con un paño húmedo.