El práctico cuenco verde, con una base especialmente diseñada, evita que el perro engulla la comida demasiado rápido. El perro recoge el alimento gradualmente desde diferentes alturas entre los relieves, lo que favorece una alimentación más lenta y entretenida y puede ayudar a reducir la probabilidad de problemas digestivos o hinchazón.
El cuenco de viaje de silicona se pliega fácilmente, por lo que ocupa poco espacio en el bolso o la mochila. Gracias a su orificio para colgar, puede fijarse o colgarse cómodamente. Es adecuado para servir tanto alimento como agua.