En su turno, cada jugador extrae un palito. Basta un pequeño movimiento para que los huevos puedan caer, por lo que cada ronda trae consigo una nueva dosis de tensión.
Los huevos influyen en el resultado de la partida. Gana el jugador al que, al terminar el juego, le hayan quedado menos huevos caídos.
El paquete contiene un pollo, una estructura de juego con tapa y base, 20 huevos y 30 palitos: todo lo necesario para empezar a jugar de inmediato.
El juego de mesa Diversión con pollitos pone a prueba la habilidad, la paciencia y la capacidad de calcular el momento adecuado. Los jugadores se turnan para extraer un palito de la estructura de juego. Cada movimiento puede afectar a la estabilidad de los huevos, por lo que es necesario actuar con cuidado.
Cuando hayan caído todos los huevos, gana el jugador que haya recogido menos. Gracias a sus reglas fáciles de entender, el juego es adecuado para que jueguen juntos los niños y toda la familia. Su colorido embalaje también lo convierte en una bonita idea para regalar.