Apilar y equilibrar los guijarros fortalece la motricidad fina, la coordinación y la concentración: una actividad ideal para jugar a diario.
Sin instrucciones, sin reglas: los niños construyen torres, puentes y composiciones originales y desarrollan la imaginación paso a paso.
La madera resistente y las pinturas no tóxicas garantizan un juego seguro. La superficie lisa se sostiene bien incluso en las manos más pequeñas.
Este versátil juguete de equilibrio ofrece a los niños libertad para crear, sin instrucciones ni limitaciones. Permite construir torres, puentes y composiciones creativas y, al mismo tiempo, desarrolla de forma natural la concentración, la paciencia y la coordinación mano-ojo.
Los guijarros están fabricados con madera resistente y coloreados con pinturas no tóxicas. Gracias a su superficie lisa, son agradables de sostener y resultan ideales para manos pequeñas a partir de los 18 meses. Después de jugar, también pueden servir como una alegre decoración para la habitación infantil.