Los niños pueden no solo agitar y hacer sonar este sonajero, sino también hacerlo rodar sobre una superficie. Gracias a las varillas de colores en 6 tonos diferentes y a la campanilla brillante en el centro, el sonajero desarrolla la coordinación mano-ojo. Es resistente y ligero, lo que garantiza un agarre cómodo.
La marca y certificación FSC® garantizan que el material proviene de bosques gestionados de forma sostenible, lo que ayuda a proteger el medio ambiente.