Los niños preparan su propia oferta de helados y entrenan la motricidad fina al manipular las piezas individuales.
La madera maciza y el acabado de calidad garantizan estabilidad y un juego seguro durante mucho tiempo.
Este puesto de helados, diseñado con cariño y fabricado en madera maciza, cumplirá todos los deseos heladeros. Los niños pueden elegir entre polos y helado de bolas en un cucurucho de gofre y montar su propio expositor lleno de delicias de colores. Gracias a su construcción estable, es ideal para la tiendecita, la cocinita o la cafetería infantil.
El juego de ser vendedor de helados desarrolla de forma natural las habilidades sociales, la comunicación y la motricidad fina. El puesto es un gran reclamo para el mostrador y la estantería, y gracias al cuidadoso trabajo en madera maciza es seguro y resistente.