Las piezas modulares encajan entre sí y forman una cúpula. Retirad con cuidado los bloques de hielo sin derrumbar la estructura.
Una pequeña figura se mantiene en la cima y una herramienta especial ayuda a extraer las piezas: la tensión está asegurada en cada movimiento.
Las marcas facilitan el montaje y añaden variantes de reglas para niños mayores y adultos.
Meteos en el papel de unos pingüinos traviesos e intentad derribar el iglú sin que el explorador ártico caiga. Con la ayuda de un pequeño “picahielos”, los jugadores extraen por turnos los cubos de hielo y observan con tensión quién provocará el colapso. El juego es rápido, emocionante y perfecto tanto para tardes de invierno como para noches de verano.
Este juego de habilidad fomenta la concentración, la paciencia y el espíritu de equipo. Gracias a sus reglas sencillas, incluso los niños más pequeños pueden jugar, y junto con sus padres disfrutarán de un montón de diversión. El objetivo es no hacer un movimiento en falso, mantener la estabilidad de la construcción y dejar al explorador de pie con seguridad en la cima del iglú.