Con este juego de construcción único, los niños pueden construir rápida e intuitivamente diferentes pistas de canicas gracias a un ensamblaje sencillo. Todas las partes están fabricadas con un innovador bioplástico que combina fibras de madera y plástico. Esta opción ecológica reduce significativamente las emisiones de CO2 durante la fabricación y los materiales son 100% reciclables. El juguete no solo tiene el aspecto y el olor de la madera, sino que también es resistente y agradable al tacto.
El juego de construcción favorece la coordinación mano-ojo, desarrolla la destreza, los sentidos y el pensamiento creativo de los niños. El paquete contiene 22 piezas, entre ellas tramos rectos y curvos, soportes y grandes canicas sonajero que atraerán a los niños con efectos de sonido. Ideal para pequeños constructores a partir de 18 meses.