Los niños apilan la torre para que no se caiga: una forma divertida de aprender coordinación y lógica.
Los elementos de madera con distintas formas encajan de manera natural entre sí y fomentan la construcción creativa.
Bordes lisos, madera de calidad y pinturas no tóxicas para jugar con seguridad cada día.
La torre de equilibrio de madera POLARB aporta a los niños la alegría de descubrir el equilibrio y las formas. El objetivo es encajar las piezas en una torre estable para que no se caiga: un gran reto para la paciencia y la concentración. Los colores pastel y la agradable textura de la madera invitan a jugar una y otra vez.
Este juguete de madera de alta calidad está diseñado poniendo énfasis en la seguridad y la larga durabilidad. Las piezas son lisas, sin bordes afilados, pintadas con pinturas no tóxicas y fabricadas con madera certificada. Durante el juego, los niños desarrollan de forma natural la motricidad fina, la coordinación mano-ojo, la capacidad espacial y la creatividad.