En las montañas pastan las vacas más sanas y la leche fresca viaja directamente a la ciudad: así comienza una historia que los niños pueden revivir cada día. El vagón de leche Maxim es un excelente complemento para los trenes de madera, que fomenta la imaginación, la narración de historias y el juego temático de granja y ciudad.
Basta con “llenar” el vagón con leche y partir hacia la lechería, donde se elaboran los mejores yogures. Gracias a su compatibilidad con las vías de madera habituales, se integra fácilmente en tu conjunto actual y ofrecerá a los niños nuevas posibilidades de juego.