Al colocar cada pieza se reproduce un sonido auténtico del animal. Así, los niños conectan mejor imagen, forma y sonido, y el aprendizaje les resulta divertido.
Los prácticos pomos tipo botón facilitan levantar y encajar las piezas con precisión. Favorecen la motricidad fina y la coordinación ojo–mano.
La base robusta con bordes fresados mantiene las piezas en su sitio. Los cantos lisos y la madera de calidad garantizan un juego seguro.
Este colorido puzzle sonoro de madera de la granja ofrece a los niños una forma lúdica de aprender. Cada pieza con un animal tiene un pomo de madera para sujetarla fácilmente con deditos pequeños y, al encajarla en el lugar correcto, reproduce un sonido realista. La base es firme y cuenta con bordes fresados para que las piezas queden bien sujetas.
El juguete favorece el desarrollo de la motricidad fina, la coordinación ojo–mano, la atención y la memoria. Gracias a las ilustraciones claras, los niños aprenden rápidamente los nombres y el aspecto de los animales de granja y a asociarlos correctamente.