El popular cojín de pedos es un juguete atemporal que nunca cansa. Basta con inflarlo, colocarlo discretamente y esperar las risas aseguradas. Gracias a su tamaño compacto de aprox. 14 cm, cabe en una mochila o en un bolsillo, para que la diversión esté siempre a mano.
Está fabricado con un material flexible que se comprime fácilmente y, tras su uso, vuelve rápidamente a su forma original. Un gran consejo para un pequeño regalo para niños y adultos, ideal para celebraciones, para la escuela o como un accesorio divertido para la oficina.