El modelo de aleación de zinc con detalles de plástico soporta el juego intenso en casa y al aire libre, es menos propenso a daños por caídas y a un trato brusco.
El coche de bomberos SIKU ofrece a los niños una auténtica acción de rescate. La robusta carrocería metálica de aleación de zinc combinada con detalles de plástico de alta calidad garantiza una larga vida útil y resistencia durante el juego en casa y en exteriores. Elementos realistas, como la escalera extensible y el chasis de precisión, fomentan un juego creativo e imaginativo.
Gracias a los altos estándares de calidad y seguridad, este modelo es apto para los bomberos más pequeños a partir de 3 años. Es perfecto como regalo y como complemento para una colección de modelos SIKU. A los niños les encantará su construcción sólida, el rodaje suave sobre la alfombra y el aspecto fiel de un verdadero vehículo de intervención.