Los brazos dispuestos a diferentes alturas permiten colgar varias toallas a la vez, dejando espacio para que circule el aire entre ellas. Los textiles están siempre al alcance y se secan de forma más eficiente.
No es necesario fijar el toallero a la pared. Puede trasladarlo fácilmente según sus necesidades y utilizarlo tanto en el baño como en el lavadero.
La estructura de acero con acabado blanco mate combina estabilidad, resistencia y un aspecto limpio que encaja fácilmente en un interior moderno.
Este práctico toallero ofrece cuatro brazos dispuestos a diferentes alturas, en los que se pueden colgar cómodamente toallas de distintos tamaños. Entre los textiles queda suficiente espacio para la circulación del aire, lo que favorece un secado eficiente.
Gracias a su diseño de pie, puede colocar el toallero fácilmente donde lo necesite: en el baño, el lavadero o junto a la piscina. También es adecuado para secar bañadores y otros textiles ligeros.