Los niños pueden componer animales, medios de transporte y escenas de la naturaleza: la imaginación no tiene límites.
Insertar las clavijas en la rejilla refuerza la coordinación ojo-mano y entrena la paciencia.
Las piezas de plástico en colores vivos son resistentes y adecuadas para jugar una y otra vez.
Este mosaico de clavijas LENA es un excelente juguete didáctico para pequeños creadores. Gracias a sus 80 resistentes clavijas de plástico, los niños pueden componer motivos sencillos y más complejos, desde un helicóptero hasta flores, desarrollando cada vez su imaginación.
Jugar con el mosaico fortalece la motricidad fina, la coordinación ojo-mano y la paciencia. Al mismo tiempo, enseña a los niños la percepción de los colores y la imaginación espacial. El envase compacto resulta práctico para guardar y transportar.