El peso dentro de la figura mantiene al duende firmemente de pie: no resbala ni se vuelca sobre superficies lisas.
El fieltro de calidad y el cuidado acabado dan a la decoración un aspecto acogedor y una larga vida útil.
La paleta neutra gris y blanca combina perfectamente con estilos modernos y tradicionales y refuerza el ambiente festivo.
El duende de pie es una decoración atemporal que vuelve el hogar más acogedor al instante. Su suave abrigo de fieltro es agradable al tacto; la barba larga y el alto gorro gris aportan a la figura un típico aspecto nórdico y de cuento. Gracias a sus colores universales, se combina fácilmente tanto con interiores modernos como tradicionales.
En el interior de la figura hay un lastre práctico que garantiza estabilidad: el duende no se vuelca fácilmente y se sostiene bien incluso en estantes más estrechos. Su acabado resistente asegura una larga durabilidad, para que puedas disfrutarlo en cada fiesta una y otra vez.